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martes, 30 de agosto de 2011

La onda verde

En la fila del supermercado, el cajero le dijo a una señora mayor que debería traer su propia bolsa de compras ya que las bolsas plásticas no eran buenas para el medio ambiente.

La señora pidió disculpas y explicó: "Es que no había esta onda verde en mis tiempos."
El empleado le contestó: "Ese es nuestro problema ahora. Su generación no tuvo suficiente cuidado para preservar nuestro medio ambiente."
Tenía razon -- nuestra generación no tenía esa onda verde en esos tiempos.
En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosas y las de cerveza se devolvían a la tienda. La tienda las enviaba de nuevo a la planta para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que podían usas las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.
Pero no teníamos onda verde en nuestros tiempos.
Subíamos las gradas, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio y oficina. Caminábamos al almacén en lugar de montar en nuestro vehículo de 300 caballos de fuerza cada vez que necesitábamos recorrer dos cuadras.

Pero tenía razón. No teníamos la onda verde en nuestros días.

Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en esas máquinas consumidoras de energía sacudiéndose a 220 voltios -- la energía solar y eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos. Pero esa señora está en lo cierto: no teníamos una onda verde en nuestros días.

En ese entonces teníamos una televisión, o radio, en la casa -- no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo (se acuerdan?), no una pantallota del tamaño de un estadio.
En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hagan todo por nosotros.
Cuando empacábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no plastoformos o bolitas plásticas.
En esos tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el pasto. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad.

Pero ella está en lo cierto: no había en esos tiempos una onda verde.
Bebíamos de una fuente cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas plásticos cada vez que teníamos que tomar agua.
Recargábamos las plumafuentes con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las hojillas de afeitar en vez de echar a la basura toda la afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo.

Pero no teníamos una onda verde por entonces.

En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o un omnibus y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o caminaban, en lugar de usar a la mamá como un servicio de taxi de 24 horas.
Teníamos un enchufe en cada habitación, no un banco de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales de satélites a kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.
Así que ¿no les parece lamentable que la actual generación esté lamentándose cuán botarates éramos los viejos por no tener esta onda verde en nuestros tiempos
 
 
 

Es solo para recordar y hacer conciencia de que podemos cuidar de verdad a nuestro planeta, sin importar realmente nuestra edad o sexo, carrera o profeción, experiencia o madurez etc....
amigos los invito de todo corazon a compartir con nuestros hijos eso que nos enseñaron nuestros padres y abuelos, eso que se llama amor a mi propia vida vale .Guiño
 
Saludos
 
Chio
 
Gracias Chio por esta magnifica contrbución que sin duda nos invita a reflexionar más allá de la onda verde y del tiempo, lo que todos podemos hacer, hoy.

Cuando el Sí es NO y el No...quién sabe.


En ocasiones los hombres y las mujeres hemos caído como géneros, en un juego frívolo, pero sobre todo comercial, es decir hemos comprado propaganda de lo que sea donde "alguien" crea estereotipos que muchas veces, no solo no los creemos, sino que incluso van en contra de nuestros principios, pero que en el afán de NO ser "apartados" o bien que por el hecho de ser  diferentes  NO seamos considerados "raros" y otras tonterías cuando en realidad todos deberíamos luchar por defender nuestra propia identidad, un clásico ejemplo son las rubias, hagamos una pausa... porqué en automático pensamos que todas sin excepción son tontas… el orígen según algunos se lo debemos a las películas de Hollywood quien en los años 50’s abusaron de la imagen de las rubias como devora hombres, el más claro ejemplo Mae West un bombón de época, rubia y desgraciada en el sentido mas pleno y sensual de la palabra.
                                                                     Mae West

Entonces vino la guerra, y mientras los hombres iban al frente, las mujeres estadounidenses fueron a las fábricas y descubrieron el sabor de la independencia. Tras la guerra el gobierno del presidente Truman y las administraciones que le siguieron iniciaron la tarea de devolver a las mujeres al hogar, a ocupar otra vez papeles secundarios. El cine puso mucho esfuerzo en esa tarea: no era posible hacer desaparecer a las vampiresas del cine, ahí está "Gilda"  quien fuera célebre personaje de otra mega estrella del cine, Rita Hayworth, para demostrarlo, pero sí convertirlas en seres menos amenazantes.. 
                                                                     Rita Hayworth

Y entonces llegó Marilyn. Marilyn era, como Mae West, el pecado carnal que ningún hombre podría resistir pero, tenía una candorosa expresión que la permitía hablar con inocencia mientras  que a su alrededor todos los hombres morían calcinados de pasión. Era rubia, era deseable y no era amenazante, pensamiento plasmado de forma impecable en la película "Los caballeros las prefieren rubias": La rubia era una bomba sexual pero no dominaba a los hombres porque era tonta mientras que la morena era inteligente ,pero no era peligrosa porque no era rubia. Pepel que después en la película Legally Blonde (Legalmente rubia) protagonizada por Reese Witherspoon profundizaba el estereotipo como parte central de la trama.
y podriamos continuar con la lista, sin embargo el punto es que en la actualidad se nos ha hecho creer que existe un código secreto o un "lenguaje de la mujer", que los hombres debemos de aprender a interpretar y viceversa, que éstas ideas quepan en los chistes está bien, pero que lo queramos llevar a la vida cotidiana, por favor, es el peor de los absurdos. Cuando un hombre o una mujer madura (mental y emocionalmente hablando) dice No, no hay una interpretación de igual manera cuando estos dicen Sí, una cosa es querer en una relacion por ejemplo coquetear y ser sutil para ligarse a la otra persona y que por tal motivo en ocaciones timidamente busquen un lenguaje inocente e infantil, como parte del cortejo y otra muy diferente es que lo tomen como norma para describir la forma de hablar entre unos y otros...como sea, prefiero decirle a una mujer que me guste, -"me gustas", para darle la oportunidad de que me diga: "a mi no" y aceptar esa respuesta como es, que hacerme unas digamos "lagunas mentales", pensando (si se puede aplicar la expresión), que en realidad se esta haciendo del rogar, de ahí que al inico mencionaba los valores morales de cada quien puesto que si somos, honestos y  respetuosos, aceptaremos las respuestas, las ideas y las expresiones de los demas tal cual, como registra la biblia en la carta a Santiago 5:12 "que su sí signifique si y su no simplemente...no".